viernes, 23 de diciembre de 2011

La BECA 6000, ¡qué gran gozo es estudiar!


¡Qué bien, esta era la motivación que yo necesitaba para proseguir estudiando y llegar a ser lo que yo quiero en esta vida!

Algo así debieron de pensar los creativos de la Junta de Andalucía que iba a exclamar un adolescente andaluz al recibir esa "pequeña" motivación económica (llamada beca) y ver como su futuro laboral volvía a brillar. Me refiero a los "creativos" de la Junta, esos señores y señoras que de tanto en cuanto se reunen para decidir creativamente en qué gastar el dinero de todos los andaluces (y españoles) para mejorar y asegurar la calidad de vida de los andaluces.

Comencemos resaltando un punto bastante importante, y que volveré a repetir en numerosas ocasiones: todos los programas "sociales" están pagados por los andaluces y andaluzas (y otros españoles) de sus bolsillos. Esto es, mediante la coacción nos arrebatan parte de nuestra riqueza, para después gastar ese dinero, nuestro, en los servicios sociales que ellos diseñan o creen oportunos, como la BECA 6000.
Esto, por simple y sencillo que pueda parecer, no suele ser percatado por un sector importante de los andaluces y a la hora de ser comunicado por parte de la Junta de Andalucia obvía este hecho. "Es que la Junta me está pagando la beca para que yo pueda estudiar", "es que la Junta me ha dado ayudas para mi cosecha este año en el invernadero", "es que la Junta me paga el autobús hacia el instituto, es gratis". No, perdóneme usted. Esa Beca, esa ayuda y ese transporte, como todos los servicios y ayudas sociales, los pagamos todos. Esa beca, esa ayuda y ese transporte lo está pagando tu padre, tu vecino, tu tía, tu peluquero o la dueña del bar del barrio, mediante la paga anual de sus correspondientes impuestos. Nada es gratis, el dinero que maneja la Junta de Andalucía no es maná caído del cielo.

Hecho este recordatorio. Pasemos a hablar de la BECA 6000.
Esta Beca entró en vigencia en el curso 2009/2010 y va dirigido al alumnado de Bachillerato y Ciclos Formativos de Grado Medio de toda Andalucía. Básicamente está dirigida a facilitar y a motivar la permanencia de este alumnado en sus respectivos estudios. Obviamente cuenta con unos requisitos académicos y económicos para la percepción de la cuantía monetaria total o parcial a la que corresponde dicha beca. En total, la cuantía puede ascender a 6.000 euros.

De entrada llama la atención de que se trata de una ayuda social sesgada, ya que los estudiantes de cursos anteriores a la introducción de la BECA 6000 no percibieron tal ayuda, teniendo que pagar esos estudiantes de sus bolsillos todos los costes asociados al continuamiento de sus estudios, tales como libros y transporte. Costes, sobretodo el del transporte, eran, y son, bastante caros.

Se trata de una beca dirigida al alumnado de Bachillerato y Ciclos Formativos. Bien, reflexionemos acerca de qué costes puede tener un alumno durante sus estudios. Como mencioné anteriormente, los libros y el transporte son uno de esos costes. Podemos incluir también el material escolar, y personalmente no se me ocurren más costes reales que pueda tener un alumno durante esos estudios.

En primer lugar, el mayor de esos costes es el transporte. Pero ¡oh casualidad!, la Junta ya sufraga el transporte escolar para esos estudiantes. Vaya, un coste menos que se le resta a los 6.000 euros. Y aún en el caso de que el estudiante tuviese que pagar el transporte del dinero de la beca, ese coste no sería de más de 300 o 500 euros al año. Pongámonos en el peor caso, quedan 5.500 euros.
En segundo lugar, los libros. Creo recordar que para la adquisición de los libros existen ya ayudas económicas en algunos casos. Obviamos lo de pedirlos prestados. Pero nuevamente, supongamos que el alumno los paga a través de la beca. Supongamos un coste de 200 euros por los libros. Quedan 5.300 euros.
En tercer lugar, material escolar. Obviamos que el alumno puede ya tener ese material o pedirlo prestado. Supongamos un coste de 100 euros. Quedan 5.200 euros.

Llegados a este punto, efectivamente esta beca facilita que el alumno prosiga estudiando, ya que permite una educación gratuita para éste (recuerdo que nada es gratis) y además de ese alivio económico se le motiva con la pequeña cantidad de 5.200 euros. Ese alumno ya no tiene más costes económicos a la hora de estudiar, luego cabe preguntarse: ¿y qué hará un alumno de entre 16 y 18 años (o más) con tal ingente cantidad de dinero?

¿Lo ahorrará? ¿Lo gastará de manera honesta y honrada? ¿Se lo dará a sus padres? ¿Se comprará todos los caprichos que quiera?
Métase en la mente de ese adolescente y piense por un momento qué haría con esa monstruosa cantidad de dinero, que usted, todos los andaluces y yo estamos dándole para que el pobre alumno siga motivado y no renuncie a sus estudios.


Tras esta horripilante experiencia, dirá usted: "Al menos le darán la beca sólo a los alumnos que la necesiten y a los que tengan un rendimiento académico excelente".
Nuevamente me temo que la realidad es bien distinta.
Los requisitos económicos para percibir la beca son bastante laxos, ya que sólo la perciben familias de rentas modestas. En otras palabras, gran parte del alumnado. Ese mismo alumnado que hace 3 años y en las mismas condiciones económicas, no percibía tal ayuda.
Los requisitos académicos son básicamente no suspender ninguna asignatura. Es decir, con un 5 en cada asignatura te dan beca. Curiosa percepción que tiene la Junta del rendimiento académico óptimo y merecedor de una jugosa cuantía económica como premio por ello. Un 5.
A modo de curiosidad, en otros países europeos del norte, un 5 es suspenso, y se aprueba a partir del 6.

¡Siéntase orgulloso! El día de mañana, cuando no haya apenas dinero para lo que de verdad se necesita y para asegurar unos servicios sociales básicos, usted podrá decir orgulloso, gracias a la Junta, que ese alumnado pudo pagarse todos los caprichos que quisieron con SU dinero, sin ello mejorar su rendimiento académico y probablemente engrosando las listas del paro juvenil andaluz.
En España, la tasa de paro juvenil es del 40%. En Andalucía, del 53%. Orgullosos de ser andaluces.